De cómo me hago una paja y me voy corriendo

Oswaldo Guayasamín: Las manos de la protesta. Óleo sobre lienzo. 100 x 50 cm.
Oswaldo Guayasamín: Las manos de la protesta. Óleo sobre lienzo. 100 x 50 cm.

Elizabeth Blackburn y Carol Greider identificaron por primera vez la enzima telomerasa  de una secuencia única de ADN en los telómeros que protegían a los cromosomas de la degradación. El hallazgo les valió el Premio Nobel de Medicina del año 2009.

En estudios realizados con mujeres cuidadoras de familiares enfermos, esto conlleva un alto grado de estrés, observaron que sus telómeros se hacían más cortos según pasaba el tiempo de una forma más rápida que cuando dejaban de cuidar al familiar enfermo (por fallecimiento del mismo, por ejemplo) recuperando así parte de la vitalidad y salud perdida.

También sabemos que, cuando los telómeros se acortan ocurren cosas como síndromes asociados al envejecimiento: adelgazamiento de la piel o una peor visión por ejemplo y a veces desarrollan cáncer. Los telómeros muy cortos representan un incremento de riesgo de cáncer y otras enfermedades.

Esto es lo que sabe la ciencia, de como revertir este proceso una vez iniciado modificando la telomerasa es otro asunto en el que todavía se está investigando.

Sin embargo está bastante claro que si fumas afectará a tus telómeros y un trabajo o situaciones estresantes no son buenos para tus telómeros. También hay evidencias de que el ejercicio, la meditación o una buena dieta pueden mejorar la salud de tus telómeros. ¿En qué medida? Tampoco lo sabemos muy bien. Pero algo que intuíamos empieza a ser una evidencia científica.

Esto es lo que he leído, esto es lo que sé: Malos hábitos pasados han hecho que hoy sea un enfermo crónico desde el año 2004, no puedo olvidarlo, fecha de primer infarto, luego vinieron otros dos más y ahora desde hace unos tres años un cáncer renal que tras varias sesiones de cirugía (seis) y tratamiento de quimio e inmunoterapia parece haber remitido, pero nunca se sabe. ¿No les doy pena? No se preocupen no es mi intención ni pienso pedirles nada.

Soy persona curiosa y he leído todo cuanto he podido sobre literatura científica y de fuentes autorizadas sobre el tema, he preguntdo hasta aburrir al cardiólogo, al oncólogo, al endocrino, al urólogo… y para serles sinceros a veces no entiendo lo que me dicen pero confío en ellos, no tengo como ellos una sólida formación científica. Sin embargo tengo la impresión de que no sabemos lo suficiente, hay que investigar más, destinar más recursos públicos a la investigación. No solo investigación sobre las enfermedades que me afectan sino todo un catálogo de amenazas (parece el guión de una horrible distopía). No pretendo usar su empatía para cargarme de razones (no soy una pobre víctima), para nada. Solo señalar que mi situación como enfermo crónico justifica algunas obsesiones que exhibo aquí, estar enfermo no me da la razón (lo sé). Así que, lo que viene a continuación, es una exposición personal sobre eso que llamamos sanidad pública y  de cómo los políticos actuales (esos a los que hemos votado) son, ¿como decirlo?, unos incompetentes muy simpáticos (en mi modesta opinión).

Tenía pensado escribir esta entrada hace tiempo (me daba mucha pereza), he comenzado hablando de como el estrés y las preocupaciones afectan a la telomerasa y esa es mi línea argumental: Voy a abandonar toda actividad que implique relacionarme con personas o colectivos tóxicos, hay otros mundos, hay otras personas y colectivos a los que merece la pena prestarles más tiempo y atención. Intentaré ser respetuoso con el resto del mundo (tampoco demasiado, según dicen reirse mejora la enzima de marras).

Como algunos saben colaboré (muy modestamente) desde el segundo año de mi primer infarto en la puesta en marcha de un centro de rehabilitación cardiaca. Cuando uno recibe tanto, de forma natural, intenta hacer algo en beneficio de los demás, tras años de reuniones, entrevistas en prensa y radio y sobre todo gracias al trabajo del equipo de cardiólogos del hospital de Galdakao se puso en marcha en la décima planta del hospital, un centro de rehabilitación cardiaca. También otra esperanza: Que la comarca del Duranguesado dispusiera, por fin, de un centro utilizando las infraestructuras existentes (centro de salud y polideportivo de Landako).

Parece que todo se ha ido al garete por desgracia para todos. Incluso, me temo, el centro de Galdakao acabará siendo desmantelado. Múltiples factores intervienen aquí, la suma de gestores del sistema sanitario obsesionados con los recortes y la desidia política resultan mortales y añadir especialmente ahora la del ayuntamiento de Durango.

Tenía esperanza y algo de ilusión tras las últimas elecciones de que esto mejoraría pero va a ser que no, el método para establecer prioridades sobre políticas sanitarias es cuanto menos peculiar. Veamos.

A instancias de Herriaren Eskubidea el ayuntamiento de Durango se solidariza con las personas afectadas por «enfermedades de sensibilización central» y asume el compromiso de tomar medidas para que Durango sea «un municipio seguro y saludable para sus habitantes». La propuesta ha sido aprobada por unanimidad a instancias de Herriaren Eskubidea, de ahí que la declaración haya sido leída por representantes de todos los partidos: Aitziber Irigoras (PNV), Eider Uribe (EH Bildu), Julia Perera (Marca local de Podemos), Pilar Ríos (PSE) y Fran Garate (PP).

Vayamos por partes, ¿qué es eso de «enfermedades de sensibilización central»?, Julia Perera concejala de Herriaren Eskubidea nos lo explica, se trata de un síndrome que engloba varias enfermedades «síndrome de hipersensibilidad electromagnética», la «sensibilidad química múltiple» y por último la fibromialgia y la fatiga crónica. Maravilloso esto de meter en el mismo cajón enfermedades identificadas perfectamente (fibromialgia y fatiga crónica) junto a otras de las que no hay evidencia científica. Julia Perera nos ofrece una serie de referencias documentales cruzadas y poco rigurosas pero, además, ni un solo testimonio u opinión de los profesionales de la salud (y en osakidetza los hay muy buenos).

Personalmente creo en la «evidencia científica» y en los especialistas de nuestro sistema público de salud, posiblemente un día se descubran nuevos datos y se establezcan protocolos que definan con claridad eso del «síndrome de hipersensibilidad electromagnética». El wifi mata, es posible, pero de momento solo tengo la información que recabo de los profesionales de nuestra sanidad pública y a ellos me remito.

Insisto, en esa declaración institucional no veo ninguna referencia a la opinión o si han  consultado a los profesionales de Osakidetza, es evidente que no. ¿Se les ignora? ¿forman parte de ese colectivo empeñado en destruir el mundo y matarnos a todos?.

Una declaración institucional en favor de la salud de los ciudadanos está muy bien, queda bonito y no compromete a casi nada. Más difícil es trabajar por mejorar nuestro sistema público de salud y más aún desde el ámbito municipal. Al centro de rehabilitación cardiaca  citado se suman cosas como una segunda ambulancia medicalizada (asunto al que se dedicó Pilar Ríos antes de las elecciones pidiendo firmas para presentarlas en el parlamento y nunca más se supo), temas pendientes que requieren mucho más esfuerzo que simples declaraciones de intenciones. ¿Demasiado trabajo? Mejor jugar al postureo y la atención mediática. Perfecto, a su aire.

Termino, es una cuestión de prioridades. Si nuestros representantes se dedican a un tema no tendrán tiempo para trabajar en otros. Aunque, junto a esa declaración institucional,  podrían haber incluido el asunto de la falta de ambulancias medicalizadas (que es algo grave y afecta a muchos ciudadanos, incluso a los del síndrome de hipersensibilidad misteriosa) y otras “cosillas” ( la penosa situación en la que trabajan los centros de salud de la comarca, la escasez de pediatras en Abadiño y Durango,  la falta de farmacia en Mañaria, etc.). En fin, he decidido no apasionarme más por estos asuntos, ni discutir, ni defender en público nuestra sanidad pública frente a la codicia privatizadora o su mejora, imposible enfrentarse a idiotas y ganar. Hay otras formas.

Dicho ésto abandono, públicamente lo digo ahora, toda mi colaboración respecto al centro de rehabilitación cardiaca y cualquier otro tema que implique trato o roce con gestores de lo público, funcionarios de ancho culo, oportunistas y trepas que infestan partidos políticos y administraciones públicas: Es estresante y afecta a la telomerasa (la mía) mucho más que el wifi, de eso estoy seguro. Son demasiados años aguantando sus ninguneos y peor aún cuando te utilizan para sus cosas de político cutre.

Hay esperanza para nosotros los enfermos crónicos (los de hoy y los de mañana) pero están en otra parte , tampoco olvidaré nunca el buen trato y la atención de los profesionales sanitarios de Osakidetza que a pesar de soportar tanta agresión presupuestaria siguen con su trabajo. Gracias a todos ellos. Ahora os toca a vosotros los que estáis sanos luchar por un sistema público de salud al que todos tenemos derecho. Yo estoy muy cansado (aunque ésto, también, tiene remedio).

Tengan ustedes un muy buen día, no me tomen demasiado en serio, tampoco yo lo haré.

Firma Cayetano Lupeña