Límites

Privacidad-en-la-Red

La libertad de expresión sin ningún límite legal en la Red es posible pero eso requiere tener un estómago fuerte. Hay que empezar siempre explicando conceptos básicos. Entiendo por Red un sistema de computadoras interconectadas, los protocolos y lenguajes empleados para que hablen unas con otras es también otro asunto, Internet es una cosa, los sistemas operativos otra y las aplicaciones… otra. Cuando intento explicar algo a quienes recién aterrizan en este mundo es complicado hacerles entender algunos conceptos técnicos, lo mezclan todo y es algo normal ¿no se fían de la wikipedia?. Hablemos de si es posible la libertad de expresión sin límites legales ni morales, en La Red 

Bienvenidos al infierno de la realidad

A modo de juego (me gusta jugar) y ante las necesidades de unos ciber-amigos probé cuales eran los límites de varias plataformas de publicación gratuitas (blogs) y las omnipresentes Twitter y Facebook. Para empezar necesitas un servidor de correo público para crear una cuenta de correo de tal forma que sea indetectable de que computadora y dirección IP te conectas. Solo encontré un servidor público gratuito que permitía eso. Cuando las plataformas de publicación y las redes sociales citadas antes detectan algo raro simplemente cancelan tu cuenta. Ni tan siquiera miran el contenido, la baja es automática.

¿La red .onion y Tor entonces? Tampoco. Es curioso, el único modo que protege totalmente el anonimato, en comunicaciones públicas, son determinadas listas de correo y… Usenet. Técnicas viejunas, ahora ya lo saben.

Recibir publicaciones (newsletter) en una cuenta anónima de correo y publicar artículos en ciertos grupos de Usenet bajo determinadas condiciones, sistemas operativos y aplicaciones adecuadas te asegura una total privacidad técnica. Obviamente… no firmes con tu nombre verdadero, ni pongas tu DNI, ni uses tu idioma materno (siempre en inglés), es más en tu “vida normal” no conoces ese idioma… o algo así.

¿Complicado? La privacidad y la sencillez son incompatibles. Si eres un vago o no tienes tiempo puedes crear una plataforma donde pedir firmas en favor de una ley que proteja tu derecho a la privacidad (risas de fondo, otra vez).

Bien, a lo que iba, mi actividad legal en Twitter (Facebook no lo usaría ni borracho) es puro divertimento y como tengo un teléfono con Android (pelín tuneado) necesito una cuenta en Google. Para ambos sirve este axioma: «si el servicio es gratis tú eres el producto», ya sabes la minería de datos y tal. Mezclar realidad y ficción (dando información privada falsa por ejemplo) puede servir para hacerles la puñeta, no tener vergüenza también.

¿Para qué necesitas la privacidad? Por ejemplo, eres fontanero y si un funcionario quiere pasarte las condiciones de un concurso de obra pública y quieres hacerte con una información adecuada para pisar a la competencia sin que ello os comprometa judicialmente después. O para denunciar los chanchulleos políticos. O para hacerte pajas viendo zapatos de tacón. Eso a mi no me importa, pero puedes leerte la constitución española y luego pensar que aquí hay algo que no funciona. Un contrato se rompe cuando una de las partes no lo cumple. Creo

Vale, ya estoy metido en harina. Ahora se un montón de cositas feas que hace el concejal de urbanismo de mi pueblo ¿que hago?. Me alegro que hagas esa pregunta (risas de fondo, otra vez)